El Grupo de Trabajo sobre la Mujer del MSC propone que los Estados lleven a cabo las siguientes acciones para apoyar la lucha de las mujeres por su derecho a la alimentación, la autonomía y la integración completa en la toma de decisiones a todos los niveles:
· Reconocer la igualdad de derechos de las mujeres en todas las áreas de la agroecología, lo que comprende los derechos laborales de las mujeres, el acceso directo a los mercados, y los ingresos y el control sobre los ingresos. Involucrar plenamente a las mujeres en todas las etapas de los diversos programas y proyectos, desde la formulación inicial hasta la planificación e implementación, asegurando su papel en la toma de decisiones.
· Asegurar y promover los derechos de las mujeres al acceso y control de la tierra, el agua, los bosques, los bienes comunes y, especialmente, los derechos colectivos de las mujeres a usar, intercambiar, obtener, seleccionar y vender sus propias semillas.
· Aprobar leyes, programas y políticas que reconozcan y promuevan las experiencias de las mujeres en la protección de la biodiversidad y los recursos genéticos. Aprobar políticas orientadas al género o específicas de género, dirigidas principalmente a las organizaciones de mujeres, que promuevan el empoderamiento, la autoformación y la autonomía de las mujeres, y velar por que esas políticas cuenten con presupuestos adecuados para garantizar su aplicación efectiva.
· Brindar reconocimiento institucional y político en todos los niveles a las redes de conocimiento de campesina a campesina que son lideradas por movimientos campesinos y de mujeres rurales.
· Implementar las directrices voluntarias del CSA sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional, desde una perspectiva que asegure a las mujeres el acceso a esos derechos.
· Proporcionar accesibilidad y fomentar el consumo de alimentos agroecológicos a través del desarrollo de mercados territoriales que aseguren relaciones más justas entre las productoras y las consumidoras y consumidores.
· Fomentar los mercados locales y relocalizar los sistemas alimentarios de manera sensible al género, entre otras cosas asegurando el liderazgo y la participación de las mujeres productoras de acuerdo con la recomendación política del CFS sobre la conexión de los pequeños productores con los mercados.
(Extraído del documento de perspectiva del Grupo de Trabajo de Mujeres del MSC. Agosto 2019).
