Estando en los primeros 10 días del año 2021, año de su bicentenario de vida republicana, el Perú aún se enfrenta a diferentes crisis con las que le ha tocado convivir en este 2020, año tan complejo y difícil para todos los países del planeta.
Estas crisis tienen un origen externo, como la presencia de la pandemia del nuevo coronavirus (que ya ha causado la muerte de más de 37 mil personas en el país), así como tienen un origen interno, como la crisis política y social generada por las decisiones que tomó hace poco más de un mes el Congreso de la República.
Esta última, la crisis política – que vivió su momento más tenso y violento en el mes de noviembre con la muerte de dos jóvenes que formaban parte de las protestas ciudadanas que se dieron durante una semana en las calles de Lima – aparentemente ha sido superada con la asunción del mando del Ingeniero Francisco Sagasti, el tercer presidente de la república que tiene el país en lo que va del año. Sagasti ejercerá este cargo hasta el 28 de julio del 2021, por lo que su corta gestión será un período de transición. Su gabinete de ministros, liderado por la Premier Violeta Bermúdez, ha recibido el voto de confianza del Congreso cuando presentó su plan de trabajo ante el pleno del Poder Legislativo.
El presidente Sagasti ha garantizado la realización de las Elecciones Generales para el domingo 11 de abril del 2021, fecha en que se elegirá al nuevo presidente de la República y a un nuevo Congreso, que ejercerán sus cargos en el período 2021 – 2026. En vísperas de las fiestas de fin de año, la campaña electoral aún está en su fase inicial pero ya se vislumbran los candidatos y sus colores partidarios que pintarán la campaña electoral.
Sin embargo, aún persisten las diferencias entre ambos poderes del Estado (el Ejecutivo y el Legislativo) especialmente por algunas normas que viene aprobando el Congreso como las devoluciones de los aportes que hicieron los trabajadores formales a la Oficina Nacional Previsional (ONP), desde donde se destinan los fondos para las pensiones de jubilación. Y también la aprobación de una norma que elimina el régimen de Contratos Administrativos de Servicios (CAS) en los trabajadores del sector público, con los cual estos trabajadores pasarían a integrar las planillas pagadas por el Estado, con su consecuente aumento del presupuesto nacional.
También persisten las movilizaciones y protestas ciudadanas de diferentes sectores sociales y económicos del país. Hace unas semanas se pudo superar la crisis de una huelga de los trabajadores de las empresas agroindustriales así como también del sector de transporte menor (los llamados colectiveros) que han exigido su formalización, lo cual ha sido aprobado por el Congreso de la República.
A nivel de la crisis sanitaria, el Perú teme enfrentar la denominada segunda ola del nuevo coronavirus, que de darse, debe llegar al país entre fines del mes de enero y el mes de mayo del próximo año 2021, situación que sería delicada debido a que en enero la campaña electoral empieza a tomar cuerpo y ya en febrero y marzo estará en su máximo desarrollo, con miras a las elecciones del domingo 11 de abril del 2021.
A esto se suma algunas medidas gubernamentales que no ayudarían a detener una posible segunda ola, más por el contrario, puede ayudar a que se presente más rápido. Por un lado, se ha dado permiso para que las salas de cines y de casinos puedan reabrir sus puertas para atender al público. Estos espacios por ser lugares cerrados, con una ventilación bastante difícil, serán focos de infección. Así como la mayor presencia de público en los emporios y centros comerciales de las diferentes ciudades del país. Por otro lado, se han abierto los vuelos internacionales a mayor distancia como los países de Norteamérica y Europa, lo cual es contradictorio porque en algunos de los países europeos por ejemplo ya se está viviendo la segunda ola por lo que algunas ciudades importantes están entrando en cuarentena.
A estas alturas, el número de casos positivos de COVID 19 en el país vienen aumentando. Algunas regiones como Piura en el norte, vienen experimentando el aumento del porcentaje de positividad entre la población. Y por lo menos más de una docena de distritos en Lima también vienen teniendo un aumento de personas infectadas. Y encima, ya es conocido que el Perú está entre los últimos países que recibirán la tan ansiada vacuna contra el nuevo coronavirus.
Ante este contexto, el año 2021 es bastante incierto en todos los aspectos: político, social, económico; y más aún si a todo ello se suma la presencia de la pandemia del nuevo coronavirus por lo menos durante el primer semestre del nuevo año. La ausencia de un liderazgo político desde los últimos gobiernos y la crisis generalizada de corrupción en la mayoría de estamentos del Estado peruano (incluidos los mismos presidentes de la república), ha generado que la mayoría de la población esté desencantada con la clase política.